Vulcano Ultra Trail

Diciembre - Petrohue, Lago Todos Los Santos, Chile

Vulcano Ultra Trail VUT

Relato VUT #7 por Jose Miguel Cid Baeza (Forrest)

De Alabama al VUT 2013

Hola! Desde Alabama, y después de una gran carrera que me llevó tres años cursar de costa a costa mi país, me vine con el teniente Dan a visitar el VUT2013 en el Lago Todos Los Santos en nuestro barco camaronero.

Llegamos a un brillante día y me encontré con un lugar especial en medio de la naturaleza, con aire puro, con gente muy simpática y activa, y con un coloso de “punta blanca” que nos cuidaba del viento del oeste.

Luego de pasadas unas horas, después de que muchos ya habían partido, sentí una sienta ansiedad que me decía que el desafío ya iba comenzar. Y así fue, a las 1000 horas en punto un sonido de alerta me indicaba que la travesía empezaba y que el destino ya estaba echado... Correr por bosques, subidas y bajadas, senderos, surcos en el suelo, rocas monstruosas, cuerdas, cientos de compañeros de carrera alimentándote, Sol, mucho Sol sobre nosotros, una playa engañosa que nos decía que esto todavía continuaba y la voz de Jenny en mi cabeza que me decía “Corre, no pares, corre Forrest”. Corazón agitadito, adrenalina a 100%, por fin viento fresco señal inequívoca del fin del ciclo, con 2:18 satisfacción plena por el esfuerzo realizado y un metal redondo, aunque pequeño, hacia más agradable todo... A descansar!

Le conté mi aventura al teniente Dan, él dice que todo es una pérdida de tiempo, pero creo que está molesto por que se quedó en el barco y no pudo recorrer ese paraíso de la naturaleza. Creo que a Mamá y a Jenny les habría gustado mucho estar aquí, tal vez las invite para el próximo año...

Saludos Sres. Vulcano Ultra Trail 

Forrest Gump (Jose Cid Baeza)

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Ruta GPS: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=5746946

Relato VUT #6 por Javier Grandon

Con los chilotitos bien puestos!!

Queridos amigos VUT, este relato comienza por Julio de esta año cuando me inscribí en los 21K de Puerto Varas, entusiasmado por correr este primer gran desafío invite a mi padre (Pablo Grandon, Tata Noni ) un corredor y deportista de toda la vida, él viviendo en el campo ha mantenido su entrenamiento de 3 veces por semana por caminos de campo..Harto ripio y subida y ya es normal que al menos 1 vea a la semana comentemos su entrenamiento v/s el mío acá en Puerto Montt. Por motivos de pega de campo, que las vacas están a punto de parir, que los pollos están creciendo, que la siembra de papa, los jabalís etc él no pudo llegar a correr los 21K.. Pero le dije no importa el 7 de diciembre hay una corrida en Ensenada y comenzó la preparación más fuerte y coordinación para dejar  todas las pegas del campo listas y poder participar. Parte del entrenamiento fue mi hermana que le fue imprimiendo las y documentos de preparación para este gran desafío.

No quise que participáramos en la categoría padre e hijo ya que quería que él con sus 69 años hiciera su propia carrera, que se sienta libre y sin preocupación de cómo todo padre tiene por su hijo.

Llegaron desde el campo cercano a Vilcun IX Region (pre cordillera del Volcán Llaima), el día viernes 6 y ese mismo día a las 18:00 estábamos retirando nuestros números y ansiosos de la charla técnica junto a mi hija mayor Sofia,  mientras estábamos esperando me reencuentro con un amigo de los 21 K de Puerto Varas, Claudio todo un personaje de humildad y respeto….hablaron por rato  con el tata Noni de las entrenamientos, de las competencias  y detalles que sirven para ir soltando los nervios.

07-12

Todos levantándonos temprano para salir y llegar a las 09:30 al Lago para hacer el estiramiento de rigor y como bien habían dicho los cortes en la carretera eran innumerables y cada vez más largos… y ante eso le dije: “Papa comienza a cambiarte en el auto ya que vamos a llegar justos a la largada!!!!!!! “ Así que mientras el hombre de la paleta roja nos detenía nos poníamos el chip, la polera, el numero a la polera etc…

Equipo

Nos acompañaron mi mama (Lorny), mis hijas Sofia Javiera (Toty)  y Gabriela Renata ( La Gaby)y mi señora Karin (Pekeña), ese era nuestro equipo, solo 2 representantes corrían pero el resto apoyaba con todo!!!

Estrategia

En ningún momento hablamos de algún plan de carreras, si nos íbamos juntos o separados solo la carrera lo definiría.

La Carrera

Largamos y comencé a apurar el tranco solo con el fin de ordenarse en el grupo para evitar alguna caída, el tata Noni quedo atrás así que una vez que se regularizo el grupo lo comencé a esperar ahí me di cuenta que juntos andaríamos mejor, comenzaron las subidas y yo siempre detrás de él cada cierto rato le decía “acá voy“ o sino él me llamaba y si yo respondía era porque nos manteníamos juntos, siempre lo mantuve a la vista en ratos se me distanciaba por hasta unos 200 mts pero luego lo alcanzaba, llegando al 7.5 km en donde estaba el punto de hidratación le dije:   “Sigamos no mas, vamos bien”, en eso nos mantuvimos juntos hasta el km 10 donde veo mi reloj y le dijo vamos que nos faltan solo 5 km y ya se veía la playa y pronto la meta, pero esa playa era engañosa avanzamos un tramo y luego nuevamente a subir los senderos uff ya el tata se distanciaba, ya en el Km 12 no lo vi mas..Me llego una frustración de por qué tanta subida si ya estábamos cerca de la playa y cerca de la meta. Una vez que llego  a la recta final de la playa lo veo con su gorro blanco, iba libre haciendo su carrera y con toda sus fuerzas para poder superar ese viento en contra!!! Que nos frenaba cada vez más!! Y que la transpiración la secó en minutos.

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El tata Nobi llego a la meta con 2:01 y yo con 2:04, revisamos nuestro chip yo 31 en  mi categoría y él 3ero; La cara se le transformo de felicidad..no lo podía creer, nuestro equipo estaba más que satisfecho se había llegado a la meta y con una medalla en el pecho, de esas medallas que no dan ganas de sacársela ni siquiera para dormir.

Premiación

Cuando mencionan categoría 50+ hombre y lo nombran me acerca a la animadora y le digo él tiene 69 años y viene de Vilcún, asombrada ella lo reconoce frente al público y el aplauso se hizo general.

Actitud

Una mención al señor que gano el 1er lugar en su categoría, le cedió su puesto de número 1 ya que la diferencia de edad era notoria (un poco de mas de 10 años), esa actitud solo se ve en gente buena, gente deportista, gente noble que reconoce y ayuda al resto en momentos como estos.

Los chilotitos….

Por que se dirán uds, mas de alguno lo vio y se tiene que a lo mejor reido, asombrado o preguntado, que hace este viejito con estas calcetas de lana corriendo acá? Esas lana es de sus ovejas y como es la vida y trabajo en campo siempre se anda con este tipo de medias..tan simple como eso.

Un abrazo y gracias por la oportunidad, sin dudas nos vemos el 2014

Javier Grandon C

Pablo Grandon S

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Relato VUT #5 por Felipe Alonso

Me senté en el avión en Santiago, pensando en qué locura me había metido. Eso de correr en la Patagonia, entremedio de los bosques y con dos volcanes de telón, me tenía un poco intimidado.

Y no era por falta de capacidades, me decía yo… si he subido el cerro El Plomo un par de veces, un par de trotes dos veces a la semana… poco trasnoche, buena alimentación, perfectos los exámenes médicos…

En fin, me auto convencía, la inquietud no venía de la carrera en sí. Venía del tener que competir. Más profundo aún, del miedo al ridículo. De llegar a la meta, a medio desmontar, con ruido de grillos de fondo, cri, cri. Con los estands de los auspiciadores vacíos y con los cronometristas con cara de sueño y lateados…

Seguía hablándome para elevar la moral sentado en el avión, hasta que empiezo a ver un desfile de tenidas ultra pro, estilo maratonistas gringos, hablando de la carrera, de los paisajes, de los tiempos. ¡arghhh! ¡Qué papelón voy a hacer corriendo con estos tipos! Otra vez el fantasma de la llegada con la luz de la luna a la meta… una hora y media que duró el vuelo pasándome la película.

Eso, hasta que llegó el avión a Puerto Montt y… los ultra pro maratonistas, ¡se quedaron en sus asientos! ¡Eran ultra pro, pero CICLISTAS, camino a Balmaceda!

Qué liviano me resultó el trayecto desde el aeropuerto hasta Puerto Varas.

Hasta que llego al hotel donde se hacen las acreditaciones y veo en la puerta nada menos que a ¡Cristián Bustos! Y le comentaba a un colega runner, que venía a correr los 15 kilómetros. Igual que yo.

Otra vez los fantasmas de la luna y los grillos de escenografía de fondo a mi llegada. Casi me devuelvo a mi hotel y continúo los días de estadía más destinado a la gastronomía de la región.

Pero pensé en que los últimos metros de los cerros, con sus falsas cumbres y apunamientos, son siempre los más difíciles, así que escalé los últimos peldaños que me quedaban… y entré a acreditarme. Dos pasos más, hacia la puerta, entro y, ¡me encontré con el Chile de la calle! Todo era buena onda, gentes de todos tipos, tamaños, inspiraciones, edades, tallas, y demases, gringos y argentinos, esposos y esposas abnegados que acompañaban a sus parejas atletas, guaguas en coche. Había claro, muchos corredores elite, Cristián Bustos incluido, hombres y mujeres pura fibra. Y otros tantos ciudadanos de a pie (de a zapatilla de trail, mejor dicho), todos en la misma, disfrutando –con no poca ansiedad y ganas de partir corriendo pero ya- y todos entusiasmados.

Así que de golpe me sentí uno más, me fui a comer un plato de tallarines con una cerveza de la zona (es que soy bien amateur para el trail, sobre todo a la hora de “hidratar”) y al sobre, hasta el gran día.

De la carrera, decir que fue magnífica. Espectacular el lugar, extraordinaria la organización. Se notó el cariño y las ganas de hacer bien las cosas de los suicidas que armaron el cuento y el amor por su región y su naturaleza. Exactamente a la hora programada empiezo a correr mis 15 kilómetros en medio de una multitud que hacía avanzar lento, al lado de un señor de la Conaf (creo que era de la Conaf porque nadie más puede correr con una radio en la mano) y a deslumbrarme por el circuito elegido y a reírme con las tallas de los eventuales acompañantes de ruta.

Y a la meta… llegué de día y con aplausos (o al menos eso parecía escuchar a mí)… já… ahí estaremos el 2014…

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Relato #4 por Andrea Alvarado

Llegue muy agotada física y mentalmente a la carrera, tuve muchísimas dificultades para participar; permisos en la pega jejejej hasta el ultimo minuto para saber si podia viajar hacia el gran desafío y ademas mi estado de salud no estaba muy bueno en ese momento, sin embargo las ganas de llegar ese día a participar del Vulcano fueron más grandes.

Primera vez que participaba en los 15k no pense lograrlo, los primeros kilómetros fueron de mucha dificultad y cansancio me sentia débil y no pensé logralo, pero gracias al apoyo de mi novio y los otros participantes de los 15k lo pude hacer.

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Cuando vi playa me senti tan feliz jejejej y segui hacia la meta logrando llegar al 8 ° lugar de mi categoria, no fue el mejor lugar pero para mi fue un gran desafio y enfilé muy contenta hacia la meta. 

Gracias a todos los organizadores por tremenda organización y lo vivido ese día fue sin duda una de las mejores experiencias deportivas que he vivido en mi vida.

Gracias totales

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Relato #3 por Julio Sauer

Hola Amigos del Trail Running VUT

Soy un fanático del correr solo comencé con esta pasión en mayo 2013 estoy nuevecito..de ahi comencé a correr a correr lo que sea y también incorpore a mi familia papa, hermana sobrina e hija...memorable mi tercer lugar en viña corri con el corazón claro que en mi categoría, luego en la maratón de la patagonia torres del paine conocí a la mujer que se convirtió en lo más lindo que me dio dios junto a mi hija y de ahí comencé a correr con ella...

Nos inscribimos en en el VUT con anticipación 3 meses yo y mi amor Laitdy solo en 15K porque de verdad que estamos nuevitos en estos pero ganas y entusiasmo nos sobra..también enganche a un amigo y su novia...se coordino hotel, viaje pasaje etc..con mucho entusiasmo.

Llego el día de la carrera yo venia medio lesionado, internamente sabia que en un 90% podría abandonar..mi novia me dice "Julio si tu corres yo no voy y si voy no corro" ufff...dolor de corazón porque se lo mucho que le gusta correr a ella....y con el dolor de mi alma mencione "Te prometo que al menor dolor abandono donde sea y no hare lo mismo que el trail de Puchuncavi que desde el KM9 me sentí mal pero llegue a la meta eran 19K"....y así fui a correr en este hermoso paisaje, viniendo de Stgo, pasando a buscar a mi preciosa a Temuco y luego a la corrida se ha dicho....pero les comento algo en mi interna sabia que no lo lograría porque mi rodilla tenia molestia, a pesar de todo nunca baje la guardia alenté a mi novia amigos y todos juntos a la partida....y se da el vamos como siempre en la primera linea de corredores..pasaban los minutos yo feliz ninguna molestia miraba el reloj marcaba el tiempo y el kilometraje yo feliz corría y corría con unas ganas.

Llego solamente el kilometro 2,6K y primera molestia de rodilla y una lagrima cae de mis ojos sabia que no podría seguir aguante 200 metros más y llegue al 2,8 K y decidí abandonar con el dolor de mi alma y ya no era una lagrima la que cai sino que varias más era la primera corrida que abandonaba pero la promesa que había hecho debía cumplirla y asi fue....me fui caminando de vuelta a la partida con la cabeza abajo y llorando desconsoladamente..paso mi amigo luego mi novia que se quería devolver y le dije "corra llegue a la meta ahi la estaré esperando, corra por mi"...luego paso otro amigo y por ultimo la ester que le pone ñeque al tema aunque ultima llegue la pasión y las ganas por acompañar a su novio son mas grandes... mientras caminaba a la meta totalmente desconsolado pensaba solo en recuperarme pronto y poder volver a lo que mas  me gusta CORRER...llegue a la partida ahí me atendieron una excelente organización, el doctor me pone hielo y solo queda esperar y alentar a los corredores que venían llegando a la meta y así fue me dio por aplaudir a cada uno de ellos inclusive hasta daba las indicaciones por donde debían llegar a la meta por el inconveniente que tuvimos con el escenario de la partida... luego diviso a mi novia en la playa corriendo por esa arena así que la fui a buscar cojo y todo y llegamos tomados de la mano a la meta...feliz se cumplió e internamente lo disfrute mucho ya que ella estaba feliz por llegar..luego llegaron mis amigos y por ultimo la Ester con sus 3 horas y algo pero llego feliz igual....en fin si bien no crucé la meta como me hubiese gustado hacerlo si lo disfrute viendo llegar a cada corredor hombre o mujer llegar a la meta memorable la llegada de las mujeres al final la morena le gana a la niña de rosado buen final..ahi estaba sin poder correr pero alentando como una familia del trail...luego vino el anticucho, salmón, ceviche una hermosa organización.

Muchas gracias por todo..y prometo que el 2014 estaré nuevamente pero esta vez para correr junto a mi novia...mi hija tendrá 10 años así que aún le faltara un poquito para correr padre - hija...pero ese momento también llegara...

Muchas Gracias Totales

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Llegando mi novia a la meta y yo con mi lesión de rodilla...como dice el chavo del ocho pipipipipipip...

Julio Sauer

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Relato #2 por Carlos Sotomayor

Una medalla dentro del pecho

 Una carrera tan linda y difícil como la Vulcano Ultra Trail, quizás merece líneas y líneas de elogios, tanto por la excelente organización, como por su impactante belleza escénica. Sin embargo, yo me quiero detener en tres medallas que no colgarán del cuello de mis compañeros, y que seguramente, reposarán en algún cajón acumulando polvo y olvido.

Porque de relatos felices están hechas las carreras, de abrazos por la meta cumplida o por los podios alcanzados. De fotografías con aspecto extenuado, pero que guardan esa sonrisa del deber cumplido. Pero en ocasiones, la realidad nos arroja con su dureza acostumbrada, historias que van más allá de colgarse un trozo de metal en el cuello y que nos hablan de esfuerzo, locura, honor y compañerismo

El responsable

Pero partamos por el principio, porque para el Club Circuito Sur Running de Valdivia, el Vulcano Ultra Trail, empezó por los primeros días de septiembre, cuando nuestro referente-trail, Nicolás Nazal, nos contó que un grupo de amigos estaba organizando una carrera en volcán Osorno.

Desbordados por el entusiasmo característico de nuestro club –en el que Mauricio Delannoy lleva el estandarte- no demoramos mucho tiempo en comprar los tickets, aprovechando los precios de pre-venta y alentados por recibir la “distinción” de ser uno de los pocos clubes invitados, nos embarcamos en este desafío. Fuimos más de 25 integrantes anotados en las tres distancias.

Por primera vez, Circuito Sur desde su creación, dejaba el pavimento y las zapatillas livianas, para cambiarlas por calzado con huella profunda, para aventurarse a explorar los cerros cercanos a la ciudad. Y así fue como el equipo técnico definió la estrategia que seguiríamos para afrontar de mejor manera este nuevo desafío.

La mayoría, sin experiencia en montaña o en carreras de trail running, claramente no tenía la menor idea de lo que se venía. Al menos en mi caso, en cada paso que daba para alcanzar la piedra Vulcano (punto más alto de los 33K y por el que pasaban también los corredores de 62K) me acordada de la querida Killer, apodo con el que cariñosamente llamamos a nuestra entrenadora Claudia Thomas. En ese momento entendí el porqué de las estocadas, sentadillas, y hasta el Michael Jackson, que fue como bautizamos un ejercicio para fortalecer los cuádriceps.

 Cada domingo, antes de VUT, empezamos a realizar ejercicios de fondo por terrenos que nosotros creíamos parecidos a lo que íbamos a encontrar en el volcán Osorno,  ¡qué ingenuos! Religiosamente los fines de semana corríamos hacia Punucapa bordeando los ríos Cruces y el Cau Cau, un par de veces subimos al Parque Oncol por caminos abandonados, alcanzando casi 600 metros de desnivel, y en otras ocasiones, rodamos 25K por Santa Elvira, con unas cuestas bastante duras también.

Los días pasaban, y el 7 de diciembre cada vez parecía más cerca. La ansiedad estaba al tope y una semana antes, algunos de nosotros empezamos a evidenciar problemas para conciliar el sueño, siendo la última “Carta para los Corredores” enviada por la organización, la que nos dejó hiperventilados, con las ansias de que el tiempo pasara rápido y estar de una buena vez en el punto de partida.

No lo vimos venir

Una vez terminada la carrera, ya estando en la cabañas donde nos alojamos, llamé una a una amiga para contarle como me había ido, lo duro de la ruta y que increíblemente anduve como 7 horas por el volcán para cumplir con los 34K (no 30 como dice la medalla). Y en ese momento ella me dice: “Definitivamente, no lo viste venir”.  

¡Y claro! No lo vi venir, y ninguno de nosotros se imaginó tamaño desafío. El viernes 6 partimos a Puerto Varas en caravana, compartíamos fotos en el grupo “Vulcano” de Whatsapp y nos reíamos de las tonteras clásicas, siempre con el ánimo bien alto. Llegó la noche, en cada cabaña del complejo no sólo se respiraba el inconfundible aroma a tallarines con salsa que cada grupo preparó, sino que también se podía sentir el olor a entusiasmo y ansias de la aventura que estaba por venir. La últimas coordinaciones por chat: los cinco valientes de los 62K Nico, Pauli, Marce, Mauricio y Seba, partirían a las 05:00 AM hacia el punto de largada. El resto que participaría de 33K y 15K lo haría a las 08:20 hrs.

La verdad es que desde que llegamos al punto de partida y hasta que nos dieron el inicio,  el tiempo transcurrió como en un abrir y cerrar de ojos. Los participantes de 33K partimos a las 09:30 hrs., sin saber cómo estaban nuestros compañeros de 62K, y sintiendo el aliento del grupo de 15K, y de Rodrigo, Claudia y Marce Uze, que nos brindaron todo su apoyo imposibilitados de correr por esta vez.

Un vez en ruta, son distintas las sensaciones por las que uno atraviesa. El contacto con la naturaleza, la belleza del paisaje, la respuesta de tu cuerpo y la preocupación por el camino se van conjugando para que tu cabeza vaya armando un puzzle que le cuesta resolver.

Los fantasmas aparecen y desaparecen, así como lo dolores. Primero es un dedo, luego la rodilla, más tarde un músculo y al finalizar la espalda. No puedo hablar por mis compañeros, todos y todas son unas máquinas envidiables, pero sí puedo narrar como yo me iba sintiendo.

Antes de llegar a la roca Vulcano, me detengo y observo el paisaje. Y ya no sólo escucho mi corazón a mil, sino que creo que soy capaz de sentir cómo la sangre es expulsada en cada latido. Me asusto un poco, y dejo que mis pulsaciones bajen. Continúo el ascenso y en la parte más alta estaba la Lore, qué alegría de ver una cara conocida, después de pasar mucho rato solo. Y minutos más tarde aparece Lucho, que como buen “tractorcito”, le puso primera a su caja de cambios en la montaña, y empezó dejar atrás a los competidores. Parte la Lore, luego lo hacemos con Luchin aunque por poco rato juntos, porque al empezar el descenso sólo le vi el polvo que levantaba. Se notó demasiado que estaba en su hábitat.

Así se sucedieron los kilómetros y las sensaciones. Cómo odiábamos (entre comillas, se entiende) a la personas en los puestos de abastecimiento que nos decían, “no, si el próximo PAS (Puesto de Abastecimiento y Seguridad) está a tres kilómetros” cuando en realidad quedaban al menos seis K. Y mención aparte para la gritadora oficial de VUT, que estaba antes de subir al “Solitario”, ¡qué pulmones de la flaca!, te gritaba cómo si fueras el corredor más importante y te alentaba a seguir de forma desatada, tanto que a algunos incomodó y a otros encantó e incluso emocionó.

Los 4 kilómetros finales, a pesar de lo duro, te entregaban la esperanza de que ya no estabas tan lejos. Pensaba en la Caro, Felipe, Jony, Roberto, César, Italo, Lore y Puchi, que a esa hora ya debían estar descansando, agotados, pero con la satisfacción de haber cumplido. Con Lucho nos fuimos juntos, dosificando y narrando nuestros dolores.

El último tramo sobre la playa fue una delicia, poco importó correr sobre la arena, porque ya sabíamos que la meta estaba ahí cerca, podíamos presentir el arribo.  Y así fue como apareció el final y junto a este la mayoría de nuestros amigos.

En ese momento uno mira al grupo y escucha gritos y ve manos en el aire, sin distinguir mucho quien te alienta, pero tengo grabada la cara de la Cata y Felipe gritándonos y alentándonos casi eufóricamente, tanto así, que se me paran los pelos al volver a recordar ese lindo momento. Era el logro de algo que parecía interminable, sus abrazos fueron el premio al esfuerzo y la alegría de saber que pertenecemos a un grupo que cada día crece y se fortalece en torno al deporte, en torno a una pasión.

Tampoco quiero dejar de mencionar el esfuerzo y entrega de los competidores y competidoras de los 15K, porque podría apostar que nunca imaginaron lo difícil de su ruta, pero que de igual manera la cumplieron con éxito: Kika, Consuelo, Annette, Cata, Rodzam, Carola, Julian, Carlos, Simone, Rodrigo, Laura, Maca, Gina y Pamela.

Y líneas aparte para nuestra head coach, Carola Puschel, segunda en su categoría en 33K y quien postergó su viaje a Inglaterra -donde pasará al menos tres años- para competir con nosotros en VUT, como su carrera de despedida.

 Tres medallas rojas

Cuando nuestros compañeros nos comunicaron su decisión de correr los 62K, muchos pensamos que estaban verdaderamente locos. Parecía una distancia inalcanzable desde el punto de vista físico, pero yo al menos ¡qué equivocado estaba! Nunca pude vislumbrar el tremendo corazón que tenían, especialmente Pauli, Marce y Mauricio, quienes a diferencia de Seba y Nico, no poseían experiencia en montaña o en carreras de ultra trail.

El Nico fue el primero en llegar de los 62K, con una rodilla desecha, logró sobreponerse y terminar con éxito -la que a su juicio- ha sido la carrera más difícil que le ha tocado enfrentar. Más tarde aparecieron el Seba y la Pauli, que hicieron un tándem perfecto y se apoyaron mutuamente para avanzar por el volcán por casi 12 horas. Personalmente lo de la Pauli me parece épico y fuente de inspiración.

Y quedaban aún dos compañeros en ruta. Los días previos, ambos se habían juramentado correr juntos, de no abandonarse y así lo hicieron. Ni la arena, las rocas, ramas o las subidas pudieron con ellos, sólo el tiempo, el maldito reloj que no te espera, y que finalmente, no les permitió continuar. Pasado los 50K fueron obligados a detenerse.

Nadie, bajo ningún contexto, pondría en duda el valor y la entrega de estos dos corredores,  que dejaron todo tratando de conseguir completar la ruta. Sus medallas seguro aguardarán un año, cuando el 2014 lo vuelvan a intentar, con la experiencia del VUT 2013 y con todo el ánimo y apoyo que les entregan sus familias y sus amigos de CS.

Y en una historia aparte, Jony, nuestro crédito, un cabro bueno para todo, malo para nada. Festejó con ganas su tercer lugar en su categoría. Pero con el pasar de las horas, cotejando su GPS y con las narraciones del resto de competidores de los 33K, cayó en cuenta que no había cumplido con todo el recorrido.

Puedo imaginar las vueltas que le dio al asunto. Ya el domingo lo comentaba por nuestro chat de Whatsapp y se notaba que el tema lo tenía afectado. Quizás no tanto por el podio, sino por no obtener el tiempo exacto del circuito realizado.

Ya pasada las 21 horas de ese mismo día, Jony escribe en el chat: “mandé un mail a la organización, pidiendo que me descalifiquen”. Mensaje que al menos a mí me tocó muy profundo, primero porque yo hubiese hecho lo mismo, y segundo porque sólo engrandece la figura de Jony, demostrando en su actuar que la honestidad y lealtad, está por sobre cualquier éxito deportivo. Y con esto, también resalta el esfuerzo de Roberto, que sin mediar el error involuntario de Jonathan, quizás hubiese alcanzado un lugar en el podio o al menos ser el primero de CS en cruzar la meta de los 33K.

Es por todo lo narrado, que para Mauricio, Marce y Jony, esta vez su medalla no es de metal, sino de músculo, sangre y venas, y está bien metida en el centro de su pecho. Porque su medalla es su noble y fuerte corazón, que de seguro late y late, esperando el momento de volver a colocarse en un punto de largada y lanzarse a una nueva aventura.

Nuestro chat ya cambió a Vulcano 2014.  Y el Volcán Osorno, quieto y sublime, aguarda por la marea amarillo flúor de los valdivianos que otra vez irán a dar la pelea.

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Autor relato:

Carlos Sotomayor Vega, Corredor 33K.

Club Circuito Sur Running

Valdivia, Chile.

Relato #1: Por Camila Bilbao

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Mis primeros kilómetros fueron muy malos, quizás por la ansiedad de enfrentarse a algo desconocido mi pulso se elevó y mi respiración aumento en demasía hasta provocarme puntadas, lo que trajo consigo bajar de la posición 2 general damas a la 6.

Tuve que caminar y apretar mi abdomen, pensé en retirarme, pero ya estaba ahí tenía que terminar cueste lo que cueste....comenzaron las subidas y ya me sentía mejor, pero no fue hasta el descenso que comencé a escalar posiciones...llegaron los senderos, mi ritmo aumento considerablemente, en el kilómetro 11 aprox me dijeron: "¡¡¡vas a 10 metros de la primera!!!", no lo podía creer......

Seguí con más ganas y en la primera bajada a la playa le dí alcance, desde ahí fue una lucha kilómetro a kilómetro, ella me superaba en los terrenos planos (playa), yo lo único que quería era bosque y subidas. Llegamos al último kilómetro, iba primera, pero venía playa, tenía que asegurar, pero las piernas me pesaban, si que sólo intenté no bajar el ritmo, a sólo 5 metros del arco de meta, remató con todo Mariana, quedando primera en la categoría general damas 15K.

 

De todas formas no lo sentí como una derrota, pues mi superación kilometro a kilometro me dejaron con la sensación de ganadora... 

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