Vulcano Ultra Trail

Diciembre - Petrohue, Lago Todos Los Santos, Chile

Vulcano Ultra Trail VUT

13. Daniel Tureo

Difícil responderles a tus amigos por qué corres. Y más difícil a gente que no conoces. Al principio era solo para hacer algo de deporte y aguantar un par de kilómetros era suficiente. Ahora porque la montaña es algo que me tranquiliza y me saca de un mundo demasiado dinámico. Definitivamente, andar en la calle corriendo con autos, gente, perros, bicicletas, semáforos, bocinas no es lo mismo que andar por un sendero y correr solo. Pero todo tiene una historia o ¿NO?

Hace un par de años empecé con los deportes en montaña y cada año hay algo nuevo. Snowboard, escalada, montaña, escalada en hielo, escalada tradicional son algunas de las disciplinas que trato de hacer. El running comenzó en el momento en que quise mejorar mi estado físico.

Entonces, comencé a correr y a mezclarlo con las demás disciplinas. De Puerto Montt pase a Santiago y allá tenía la calle Pocuro que era ideal para trotar un rato. Un día mi ex jefe me dice por qué no correr la maratón de Santiago. Me reí al principio, pero al día siguiente ya estaba inscrito en los 21 km, un meta en la que me enfoqué. Hasta ese momento, nunca había corrido más de 11 km en Pocuro, pero siempre pensé en que si podía eso, 21 km no eran tanto. Al final, si fue más de lo que pensaba, pero nada terrible.

Luego de eso, el correr siguió siendo un complemento para la montaña (lo es hasta ahora). Descubrí que la bicicleta era otro buen complemento y comencé mis subidas al San Cristóbal. Sumé el yoga a mi lista, primero fue un sufrimiento, solo comparado con pasar de 5 km a correr una maratón (creo yo). No lograba entender cómo era tan exigente el yoga, pero le encontré un gusto y ahora es parte de mis actividades.

La media maratón de Santiago me mostró que hay gente que CORRE y de verdad. Otros 10 k me mostraron que no estaba mal, hasta una competencia en cerro donde había que recorrer 10 k con unos 1.000m de desnivel, pero parecieron 20 en plano. Ahí cambié el chip y todo lo enfocaría en cerros.

Seguí con mucha montaña, ahora ya con mejor resistencia, enfocando la bici, el trote y el yoga en eso. Todo iba bien, hasta que vuelvo a Puerto Montt y me encuentro con el VUT. Leo 15 k, 33 k y 60 k. 60 era mucho, 15 quizás muy poco, 33 ideal. Entrené enfocado en hacer esa larga distancia (según yo), llega el día de la competencia y entre una lesión y que la ruta era dura, mis expectativas no se cumplieron. Filo, era la primera y para el otro año vuelvo y mejoro, ese fue mi pensamiento.

¿Frío, calor, despertarse de madrugada, andar 12 horas  seguidas, lluvia, nieve? Todo eso es parte de la montaña y muchos amigos montañeros lo han sufrido. Lo bueno de colocarse una meta, es que enfocas tus esfuerzos en ella. Suena simple. Competir 33 k o 60 k o lo que sea, puede ser una locura, pero un vez que lo haces, siempre se te viene otra más grande o no?.

¿Por qué corro? Para poder dar en algún momento más de lo que me estoy exigiendo a diario. Esto no es solo en una competencia como el VUT o alguna maratón (que aún no corro y no creo que lo haga), tampoco para esos cerros o montañas que tengo siempre en la mente. Simplemente para la vida diaria uno tiene que exigirse más.

Tengo claro que siempre te encuentras con alguien más fuerte que tú, pero he aprendido a conocer a mi cuerpo y sus limitaciones. La mayoría son mentales y no físicas.

Daniel Tureo