Vulcano Ultra Trail

Diciembre - Petrohue, Lago Todos Los Santos, Chile

Vulcano Ultra Trail VUT

11. Freddy Jadue

Yo corro porque no tengo alternativa. A veces pienso en cómo eran mis días antes de volverme corredor y siento que todo se fue confabulando para que en esta etapa de mi vida correr simplemente esté al centro de mis inspiraciones, a que gran parte de las decisiones de mi vida las haya tomado mientras corro y que algunos de mis logros sean esas pequeñas tonterías, como bajar un par de minutos el crono, ganarle a un rival desconocido o comprar una prenda técnica en oferta. Es divertido reflexionar sobre esto, de cuando me aventuré por primera vez a salir a correr cerca de mi casa y quedé agotado tras 15 minutos de marcha. Eso fue un montón de años atrás cuando pasé de ser un corredor ocasional a un asiduo participante de corridas urbanas. 

Llegó el mediamaratón, primero en Concepción luego en tres MDS consecutivas, así una y otra vez, siempre insistiendo, aprendiendo a escuchar la voz del cuerpo y luchando silenciosamente contra el tabaquismo, hasta que el trail running se cruzó en mi camino y terminó por liberarme. Fue en la modesta y tradicional competencia Cross Country en la U. de Concepción, por los maravillosos cerros que rodean la Ciudad Universitaria, cuando partió la aventura que no quiero que termine nunca. En esas rutas, a fines de 2013 y prendidos por la misma pasión se armó un grupo para correr por esos mismos cerros, pero de noche, como verdaderas luciérnagas. Algunos con mayor experiencia y otros armados de ganas y curiosidad, comenzamos a batallar con las cuestas y senderos cuando la ciudad se iba a dormir. Nos volvimos locos y comenzamos a viajar: entrenamos en los Nevados de Chillán, corrimos en Palguín, dejamos el corazón en Putaendo y hemos puesto los ojos en el VUT…

Planeamos miles de rutas que son parte de un lenguaje que sólo otro corredor de ruta es capaz de entender. Esa mística perfecta de verse enfrentado a las fuerzas de la naturaleza es una experiencia estremecedora, adictiva y gratificante, más aún en un paisaje diverso como el que nos ofrece nuestro país, de mar a cordillera. Cuando la pendiente no perdona, la lluvia y el viento parece que te susurran al oído que renuncies o el cansancio toma la forma de todos los dolores posibles, algo pasa en nuestras cabezas que nos lleva finalmente a abrazarnos en la meta, aunque no seamos los primeros. Lo logramos y queremos más. Es por eso que no hay otra alternativa: sólo correr.

Freddy Jadue